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Lucia,
soy yo! Una mezcla de occidente y oriente.
Nací hija de japoneses, en Brasil. Mi primer
nombre lo elegió mi madre, de Santa Lucia, pues mi madre
era devota de Nuestra Señora. El segundo es una letra del
nombre de mi padre, y significa "letra" o "frase".
¿Tenia yo un designio anterior de la caligrafia, arte de
las letras?
Aunque tengo la cara de japonesa, mi expresión
es mucho más occidental. ¡Soy un ser socialmente brasileño!
Con un "background" genuinamente japonés.
Tuve un profesor japonés que me dijo que
yo era como un plátano: amarillo por fuera (oriental) y luego,
blanca por dentro (ocidental)...
Mi hogar, de niña, era nipona... mis padres,
los parientes, la alimentación, los costumbres, la primera
lectura y escritura, casi como si estuviera en Japón.
Pero la vecina era hija de italianos: pelos y labios rojos, un abrazo
caluroso, todo distinto de mi madre. Echo de menos a Doña
Ligia, un tanto mayor que mi madre, de edad y de talla...
Y yo, pequeñita, seguro que le parecia una
muñequita japonesa..., me trataba como una hija querida.
Por la mañana, el colegio normal, en São
Paulo, Brasil. Por la tarde, la escuela para estudiar japonés,
en un templo budista (más japonés, imposible).
Y cuando me fui a Japón, para seguir los
estudios (posgrado), me sentí muy distinta de los japoneses...
Por algun motivo, todo para mi tiene dos caras,
dos partes: Japón y Brasil, Occidente y Oriente, la caligrafia
japonesa y la caligrafia occidental, las matematicas (estudié
ingenieria y he trabajado con ordenadores) y las artes (dibujos,
caligrafias artisticas), cerebro y manos, racional y emocional.
Todo es una mezcla entre oriente y occidente. Y
así es en mi interior, y en mis obras...
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